Cuento" Pieza Dental" Por Isaac Contreras
- isaac contreras
- 24 oct 2023
- 2 Min. de lectura

En la capital de una ciudad europea, existía un niño llamado Ethan. A simple vista, parecía ser un niño común, con su inocente sonrisa y sus ojos curiosos. Pero bajo su aparente normalidad, escondía un oscuro secreto que habría de atormentar a la ciudad para siempre.
Ethan había sufrido durante días a causa de un dolor intenso en su muela. El tormento lo mantenía despierto por las noches, llorando en silencio mientras la caries carcomía su diente. Sus padres, preocupados, lo llevaron al consultorio del dentista local, un hombre de avanzada edad conocido como el Dr. Thorne.
El Dr. Thorne, con sus manos temblorosas, examinó la boca de Ethan y encontró la muela afectada. Pero cuando intentó extraerla, una oscuridad profunda se desató. Un olor a azufre llenó el consultorio, y el niño emitió un grito que parecía una mezcla de agonía y regocijo. La muela, lejos de ser una simple pieza dental, era la prisión de un demonio antiguo.
El demonio, liberado de su confinamiento, se alzó en el cielo, sus alas oscuras desplegándose con majestuosidad. Con una mirada lúgubre y sus manos esqueléticas, comenzó a recitar un antiguo hechizo que resonó en los oídos de todos los habitantes del pueblo. La tierra tembló, y un gemido agonizante se alzó desde el suelo.
Las personas del pueblo y los animales, sintieron un dolor insoportable, todos cayeron al suelo agarrándose la boca. Gritos desgarradores humanos y animales llenaron el aire mientras el demonio continuaba su encantamiento.
Uno por uno, los dientes de todos los seres vivos comenzaron a moverse y a elevarse desde sus encías, desgarrando la carne y haciendo que la sangre brotara entre agónicos y desgarradores gritos.
El demonio no mostraba piedad, y su risa siniestra se mezclaba con los lamentos de la gente y animales. Los dientes volaban por el aire, suspendidos en una danza macabra, mientras la población quedaba desdentada y en agonía. Era como si el demonio estuviera arrancando sus almas junto con sus dientes, con cada extracción se llevaba un pedazo de la humanidad de los habitantes del pueblo.
Cuando el hechizo llegó a su culminación, todos los dientes se elevaron en el aire y se fusionaron en una esfera brillante.
La gente del pueblo salía de sus hogares, cada rincón se llenaba de sangre expulsada de sus bocas. Algunos pudieron observar por un instante aquella criatura en el cielo, antes de que todo terminara.
El demonio alzó las manos al cielo, la esfera cobró gran velocidad sobre él, girando descomunalmente. Una chispa, después vino la explosión, una lluvia de dentaduras y fragmentos dentales minó el pueblo, proyectiles que acabaron con la vida de todos los habitantes, casas perforadas, gritos y un mar de sangre cubrían la tierra con los millares de dientes enterrados.
Cuento: “Pieza Dental”
Escrito por: Isaac Contreras
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