Cuento: "Subasta" Escrito por: Isaac Contreras
- isaac contreras
- 25 jul 2023
- 3 Min. de lectura

Damas y caballeros, estimados amantes del arte y coleccionistas, a llegado el momento estelar de la subasta.
Antes de revelar esta cautivadora creación, debemos llamar su atención hacia una carta que acompaña el cuadro, ya que contiene una narrativa significativa y fascinante que nos brindará una comprensión más profunda de la esencia de la obra.
El artista, un pintor sin precedentes, quien ha permanecido como una figura enigmática en el mundo del arte, dejó esta conmovedora carta, se desconoce quién era el destinatario... se tiene un estimado del periodo en que se escribió por los análisis tecnológicos que se han realizado al papel antiguo.
Como subastador, leeré en voz alta la carta, pues es una parte integral del viaje artístico en el que estamos a punto de embarcarnos.
Es así, a través de sus palabras que obtendremos una visión del origen de esta notable obra de arte y cautivadora creación, para los postores...
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"Querido amigo,
Espero que esta carta te encuentre bien. Anhelo compartir contigo una experiencia extraordinaria que he tenido recientemente, una que ha dejado una huella indeleble en mi alma creativa y que siento la urgente necesidad de plasmar en palabras para que puedas apreciarla en toda su magnitud.
Anoche, mientras yacía en un estado de ensoñación, me vi sumergido en un torbellino de colores y sensaciones, como si mi mente fuera un lienzo blanco que esperaba ser pintado por la mano de la inspiración. Me encontré caminando por un vasto desierto de arena dorada, bajo un cielo teñido de tintes imposibles y estrellas que brillaban con un fulgor etéreo. Cada paso que daba parecía guiar mis pies hacia un destino misterioso, un viaje a través del tiempo y el espacio.
Y allí, en medio de aquel enigmático paisaje onírico, se alzaba majestuoso un reloj de arena gigante, cuyo esplendor me dejó sin aliento. Era una estructura deslumbrante, con cristales cincelados y símbolos arcanos grabados en su base. Su presencia me llamaba, y sin vacilar, me acerqué a él con una atracción magnética.
Sintiendo la extraña necesidad de descubrir sus secretos, me dejé llevar y me precipité en su interior luminoso. Para mi asombro, en lugar de caer en un abismo, me encontré flotando en una dimensión enigmática, como si el tiempo mismo me hubiera conducido a un rincón escondido del universo.
El reloj de arena se transformó ante mis ojos, convirtiéndose en un laberinto de sueños, donde las paredes danzaban con recuerdos y los pasillos se curvaban en realidades paralelas. Criaturas fantásticas y espectros inquietantes se materializaban y desvanecían a mi alrededor, como si estuvieran tejiendo un tapiz de enigmas y maravillas.
En mi andar a través del laberinto de sueños, cada esquina era una nueva revelación, cada pasillo un encuentro con la esencia misma de la imaginación. El tiempo fluía y se estiraba como un acordeón, superponiendo momentos pasados y futuros en un instante presente.
Sentí que me sumergía en los recovecos más profundos de mi subconsciente, enfrentando mis propios temores y emociones como si fueran trazos de pintura sobre mi lienzo mental. La creatividad se desbordaba, y cada visión se plasmaba en mi ser como un pincelazo en el cuadro de la realidad.
Cada imagen, cada emoción, era un suspiro del alma que se fundía con el flujo eterno del tiempo. Mi mente se convertía en un torbellino de colores, y el reloj de arena era la paleta desde la que pintaba el lienzo de mi destino...
Fue una experiencia que me ha dejado maravillado y ansioso por capturarla de alguna manera. Me temo que ninguna paleta ni pincel serían suficientes para plasmar en un lienzo lo que viví en aquella dimensión onírica. Sin embargo, no me rendiré. Intentaré, con mi arte, transmitir la esencia de aquel sueño a través de trazos y colores, en la esperanza de que mis cuadros reflejen al menos una pizca de la magnificencia que presencié.
Espero poder compartir contigo mi obra maestra en un futuro cercano, pero por ahora, te envío esta carta como un preludio de lo que vendrá. Confío en que comprenderás mi deseo de expresar lo incomunicable y apreciarás el esfuerzo que pondré en cada pincelada.
P.D.
De lo único que tengo certeza es el nombre que llevará el cuadro cuando lo termine,
y será: “El Vampiro que Soñó con el Reloj de Arena”.
Con afecto y gratitud,
Un amigo que viajo en el tiempo."
Cuento: “Subasta”
Escrito por: Isaac Contreras Diseño de portada: Isaac Contreras
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